Con emoción y simbolismo, los estudiantes de 8° Básico del Colegio Bulnes vivieron su último día de clases este viernes 12 de diciembre, jornada marcada por el tradicional campanazo, actividad que representa el cierre de una etapa y el inicio de un nuevo proceso educativo.
Desde las primeras horas de la mañana, los estudiantes participaron en diversas actividades de despedida. En este contexto, el Centro de Padres organizó un desayuno generacional, instancia en la que los alumnos compartieron junto a sus profesores, directivas del establecimiento, representantes del Centro de Padres.
Durante el encuentro, se entregaron palabras de despedida, destacando el crecimiento personal y académico de los estudiantes. Además, los alumnos recibieron cartas escritas por sus apoderados, con mensajes de apoyo y buenos deseos frente al nuevo ciclo educativo que comenzarán.
Posteriormente, los estudiantes fueron protagonistas del tradicional campanazo, ceremonia en la que sus profesores realizaron la última lista de asistencia, marcando simbólicamente el cierre de su paso por el segundo ciclo básico. En la instancia, estudiantes destacados de cada curso compartieron emotivos discursos de despedida, y se presentó un video con imágenes de los alumnos desde sus primeros años en el colegio, generando un ambiente de profunda emoción.
Como parte del rito de cierre, los estudiantes cruzaron un puente simbólico, preparado por alumnos de Séptimo Básico, representando el tránsito hacia una nueva etapa. Al salir del establecimiento, fueron recibidos por sus familiares, quienes los esperaban acompañados por una banda de bronce, que saludó a los estudiantes en un ambiente de celebración y orgullo, cerrando así una jornada cargada de simbolismo, emoción y comunidad.
